
Es la moral dominante en la banda de Suecia que se suma al impresionante estrellato de aquella nación -la tercera potencia musical del planeta-, que desde los tiempos de ABBA dicta cátedra en los más diversos géneros, siempre originales y reconocidos. Ghost vuelve a combinar opciones, a estirar los márgenes para manufacturar un disco de heavy metal clásico de coros gancheros y sonido acabado, que perfectamente podría competir en el mundo del pop, o reportarles un segundo Grammy al mejor álbum hard rock/metal, como el que ganaron el año pasado por “Infestissumam” (2013).
La elección de Klas Åhlund como productor conjura audacia y desprejuicio. Su fama radica en el mundo de la música más comercial, asociado a artistas como Madonna, Katy Perry, Britney Spears, Mika y Usher. No hay que asustarse. Ninguna de las partes se impone, sino moldean una musicalidad superior en beneficio de este mundo de fantasía y sumisión satánica, el gran chiste en serio de Ghost. Papa Emeritus II se ha ido para dar paso a un nuevo cantante: Papa Emeritus III. Por supuesto, es el mismo tipo del que desconocemos su identidad, pero sí su voz extraordinariamente melódica y expresiva -aquí en su mejor momento-, quizás el más digno sucesor de King Diamond en el arte nórdico de cantar sobre horrores y demonios con tono encantador.
“Meliora” atrae de comienzo a fin sacando el mejor provecho a su capacidad lírica vívida -”estamos aquí de pie por el abismo / y el mundo está en llamas” ('He Is')-, mediante composiciones donde la instrumentación destaca subordinada al tema, evadiendo con inteligencia falencias habituales del metal como el exceso y la acrobacia. Los cortes oscilan entre los cuatro y cinco minutos, y encajan un par de pasajes instrumentales breves para hilar ambientes, y reforzar el sentido teatral que domina “Meliora”, como si se tratara de un disco conceptual que no requiere ser repasado en orden.
Prácticamente cada canción merece detalle y mención, pero hagamos lista de algunos títulos y momentos recomendables cien por ciento: 'From the Pinacle to the Pit' y su cadencia stoner, insinuante, con un bajo fenomenal y unas breves intervenciones de guitarra solista, que recuerdan el sonido y fraseo del primer álbum de Queens of the Stone Age, trama coronada con armonías fenomenales; 'Cirice' podría ser parte de la era dorada de Metallica; luego el sobrecogedor arranque acústico y vocal de 'He Is'; los rastros de Faith No More y Queen en 'Mummy Dust', y el riff de 'Majesty', que merece un marco como ejemplo de metal clásico, en tanto el coro reitera que el mejor pop y las guitarras duras pueden ir de la mano. Es una gran lección la de Ghost: no existe alianza imposible para el metal, y si se aplica con los mejores ingredientes, el cómputo arroja uno de los grandes lanzamientos de la temporada.
Por Marcelo Contreras.
Si quieres escuchar su disco completo, haz click aquí:
No hay comentarios:
Publicar un comentario