domingo, 4 de septiembre de 2011

I'M WITH YOU


Las expectativas y las aprehensiones eran altísimas. La partida de John Frusciante no era un hecho menor, sobretodo considerando que los momentos creativamente más altos de la banda vinieron a comienzos y finales de los '90, en gran medida gracias al talento del multifacético guitarrista.

Afortunadamente, el décimo álbum del cuarteto de Los Angeles logra pasar la prueba, sonando suficientemente original para no ser un plagio de sí mismos, y suficientemente familiar para seguir siendo Red Hot Chili Peppers. En poco menos de una hora, la placa pasa por diversos estados anímicos y musicales, con algunas canciones que recuerdan a momentos pasados y otras que sorprende que estén firmadas por la banda.

Es extraño cómo la overtura de 'Monarchy of Roses' -con su distorsión y oscuros riffs- recuerda a la primera incursión de Dave Navarro en 'Warped'. Le sigue un coro inclinado al pop con el inconfundible estilo de Flea martillando en primer plano. Acto seguido, 'Factory of Faith' comienza con un bajo y batería que crean una sólida base rítmica, sobre la que Anthony Kiedis lanza sus características líneas melódicas, mientras que el nuevo guitarrista Josh Klinghoffer comienza a tomar protagonismo.

'Annie Wants a Baby' es lo que podría definirse como la quintaesencia del RHCP de hoy: cada instrumento aporta un porcentaje para generar un todo más grande que las partes. Aunque las seis cuerdas emulan una vez más a John Frusciante, los arreglos son tremendamente emotivos y el resultado, grandioso. Es una canción que se apega a la identidad sonora de la banda, tanto así que perfectamente podría ser parte de un disco como By the Way (2002).

En 'Did I Let You Know', Josh Klinghoffer busca y encuentra su espacio a punta de buenos aportes. A partir de la segunda escucha su personalidad musical comienza a ser más reconocible e identificable. El momento más rockero del álbum viene con 'Goodbye Hooray', una pieza desenfrenada que agrega versatilidad a la placa.

Las cuerdas se lucen en 'Police Station', una correcta balada mid-tempo que no deslumbra, mientras que 'Even You, Brutus' se caracteriza por una tonalidad más oscura, de acordes menores, con Anthony Kiedis predicando sus versos a todo volumen. Es una canción que apunta hacia la grandeza.

'Meet me at the Corner' explora 'el sonido Chili Pepper' más tradicional: armonías, progresiones de acordes cautivantes y una guitarra fuertemente influenciada por Jimi Hendrix y John Frusciante. Es innegable que el aura de este último está presente, tanto en estilo como en el tono de la guitarra, pero es algo comprensible y aceptable. Criticarlo sería como haber crucificado al mismo Frusciante por tomar influencias de Hillel Slovak y luego plasmarlas en Mother's Milk.

Las referencias a las guitarras han sido numerosas e inevitables, pues sin duda son el mayor tema a considerar si se piensa en Red Hot Chili Peppers sin John Frusciante. Aunque su ausencia se siente, ello no logra opacar la buena impresión que deja I'm With You. Josh Klinghoffer es un gran guitarrista, que incorporando sus influencias con su particular estilo sale airoso en la titánica tarea de tomar la guitarra en RHCP. Además, si pensamos en su pasado musical y en sus numerosas colaboraciones con Frusciante, tanto en Ataxia como en sus discos solistas, parece claro que él era la mejor y más lógica opción para el puesto.

Es esa precisamente una de las mayores virtudes de I'm With You: la cohesión, la naturalidad con que las canciones fluyen. Sin mayores sobresaltos o piezas fuera de lugar, el álbum sorprende, agrada y deja un buen sabor en la boca. Donde muchos veían el fin de la banda hay un buen disco, fresco y a la altura del legado de RHCP. Los cimientos se mantienen sólidos, la conexión entre Kiedis, Smith y Flea sigue viva, y el debut de Josh Klinghoffer es auspicioso, augurando sólo buenas cosas para el futuro de la agrupación. Es una energía que, con casi 20 años menos, logra llamar la atención por mérito propio. Quienes esperaban un retorno al funk rock de antaño no lo encontrarán. Es cierto que los elementos basales siguen presentes, pero éste es un disco distinto que debe valorarse por lo que es: un muy positivo y honesto primer paso en una nueva etapa de la sobresaltada pero inagotable carrera de Red Hot Chili Peppers.



Si quieres descargar su disco, haz click aquí:
http://downflow.net/vexdhu65kvf6

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